Fuiste el primer director técnico ¿Cómo recuerdas aquellos primeros años y qué retos técnicos os encontrabais en el día a día?
Recuerdo aquellos primeros años con mucho cariño. Éramos un equipo pequeño, muy comprometido, con objetivos sencillos pero muy claros: estar cerca de nuestros clientes y de nuestro personal, responder con agilidad a sus necesidades y mejorar de forma constante en todos los ámbitos de la organización.
Ese esfuerzo, rigor y empeño, mantenido día a día, nos permitió aportar valor al sector y construir una base sólida sobre la que la empresa ha seguido creciendo de manera continua hasta hoy ofreciendo un servicio de calidad y adaptándonos a las necesidades de los clientes.
A lo largo de estos 30 años, ¿qué ha cambiado más en la forma de trabajar con el equipamiento médico y en los servicios que se ofrecen?
Hemos pasado de un trabajo técnico centrado principalmente en la reparación y el mantenimiento preventivo de equipos médicos de complejidad técnica más accesible, a un entorno marcado por una profunda transformación tecnológica. Esta evolución ha traído consigo equipos más compactos, la integración de varias tecnologías en un mismo dispositivo, nuevas y mayores funcionalidades clínicas, sistemas avanzados de seguridad para el paciente, conectividad con los sistemas de información y, cada vez con más presencia, la incorporación de la inteligencia artificial en los procesos funcionales.
Esta transformación tecnológica ha ido acompañada de importantes cambios en los modelos de gestión y en los objetivos de los responsables sanitarios. Ello nos ha llevado a alinear nuestros servicios con sus nuevas necesidades: gestión digital integral del equipamiento: inventario de activos, trazabilidad del mantenimiento, costes de mantenimiento, archivo de evidencias documentales, indicadores de valor para la gestión y el control, planificación proactiva, cumplimiento normativo actualizado, interacción con los objetivos de los sistemas de gestión, ciberseguridad y protección de datos, entre otros aspectos. Todo ello con una finalidad clara: contribuir a garantizar la seguridad del paciente y usuarios, sin olvidar, la protección del medioambiente y la seguridad de la información.
En definitiva, esta evolución se ha materializado en un servicio técnico mucho más profesionalizado, organizado y estratégico. Un servicio capaz de anticiparse a los problemas, aportar valor a la gestión sanitaria y estar plenamente alineado con los requerimientos actuales y futuros del cliente.
Mirando todo el camino recorrido, ¿de qué te sientes más orgulloso del trabajo que habéis construido desde el área técnica?
Me siento especialmente orgulloso del equipo humano y técnico que hemos sido capaces de construir, así como de nuestra capacidad para lograr un verdadero alineamiento con las necesidades de los clientes, impulsar la mejora continua y abrir nuevas oportunidades de valor e innovación. En nuestro sector, gestionar y mantener adecuadamente un equipo médico no es solo una cuestión técnica, sino que influye directamente en la calidad y seguridad de la atención que recibe un paciente, y por lo tanto tenemos una responsabilidad.
También me siento orgulloso de haber contribuido a crear una forma de trabajar basada en lograr la calidad del servicio, la confianza de nuestros clientes y la responsabilidad de nuestro personal. Son valores y compromisos que nos han sido transmitidos, con liderazgo y ejemplo, por los CEOs de la empresa, desde el primer día en que comencé a trabajar en ella.
Después de 30 años, ver que el área técnica se ha consolidado, que continúa creciendo ante nuevos retos, que cuenta con profesionales excelentes y que sigue siendo una parte clave de la empresa es, sin duda, uno de mis mayores motivos de satisfacción.






