De técnico a gestor: cuando cada licitación encaja como un puzzle perfecto con Diego Marín.

Hoy conocemos mejor a Diego Marín, Gestor de Licitaciones en Agenor Mantenimientos, que comparte con nosotros su trayectoria, su día a día al frente de los proyectos de contratación pública y cómo ha evolucionado el sector sanitario en los últimos años.

Desde sus inicios como técnico de electromedicina hasta liderar procesos cada vez más técnicos y exigentes, Diego nos cuenta qué significa para él trabajar en una empresa donde el rigor y la cercanía van de la mano, y cómo se gestiona la responsabilidad de presentar propuestas que reflejen lo que somos como compañía.

Una conversación sobre retos, aprendizaje y la importancia de trabajar en un entorno que valora a las personas tanto como los resultados.

Transformar requisitos complejos de un pliego en propuestas ganadoras, equilibrando la rentabilidad con el valor añadido. Lo que más me gusta es ese momento en el que una oferta encaja como un puzzle perfecto: la propuesta técnica, la oferta económica y la estrategia.

El mayor reto es organizar el trabajo de forma que cada oferta se desarrolle con el detalle y la calidad que requiere, cumpliendo los plazos establecidos sin llegar a situaciones de última hora. Aunque normalmente los expedientes se gestionan de uno en uno, hay fases críticas, como cuando un pliego se divide en lotes donde la carga de trabajo se multiplica y exige una planificación aún más precisa.

Para abordarlo, es fundamental estructurar bien el calendario, anticiparse a los posibles cuellos de botella y mantener una comunicación fluida con los compañeros y distintos departamentos implicados. Aun así, en el día a día siempre puede surgir algún imprevisto o urgencia que obliga a reorganizar prioridades. En esos momentos, la clave está en mantener la concentración, adaptarse con agilidad y sacar adelante el trabajo con la misma calidad y precisión que requiere cada situación.

Empecé desde cero, como técnico de electromedicina en diferentes hospitales, y con el tiempo he pasado por distintos departamentos hasta llegar al puesto que estoy. ¡9 años ya! Un recorrido que me ha permitido adquirir una visión muy completa del funcionamiento de la empresa y del sector.

Agenor es una empresa con un trato cercano, donde se trabaja en equipo y se valora tanto el compromiso como las ganas de aprender y crecer profesionalmente. Lo que más destaco es el ambiente: aquí no eres un número, eres parte del proyecto.

A lo largo de los años he visto cómo se va evolucionando, mejorando procesos, incorporando nuevas herramientas y profesionalizándose, pero sin perder su esencia: un ambiente cercano, una estructura ágil y una forma de trabajar basada en la confianza y el compromiso de todos.

En este sector, las relaciones profesionales muchas veces trascienden el entorno puramente laboral. En más de una ocasión, he coincidido jugando al pádel con personas del ámbito de la electromedicina. Para mí, ha sido una forma de juntar dos de mis pasiones: el trabajo que disfruto y el deporte que me permite desconectar.

Son momentos que, además de romper la rutina, ayudan a generar una relación más cercana y natural, que luego se traduce en una colaboración más fluida y de confianza en el día a día profesional.

Cada oferta la abordo como si fuera una propuesta personalizada, no un simple trámite. Analizo las necesidades del cliente, los criterios de adjudicación y lo que han valorado en licitaciones anteriores. A partir de ahí, propongo mejoras realistas que aporten valor, pero siempre bajo el paraguas de los valores de Agenor: rigor técnico, servicio ágil y compromiso con el cliente.

El sector sanitario ha vivido una transformación importante en los últimos años, especialmente en lo que respecta a los procesos de contratación pública. Las licitaciones son ahora más complejas, técnicas y exigentes, tanto en los requisitos como en la forma de evaluar las propuestas.

Se ha reforzado la digitalización del proceso, con plataformas electrónicas que exigen una mayor trazabilidad y precisión en la documentación. Además, ha aumentado el peso de criterios no económicos, como la calidad del servicio, la sostenibilidad, la innovación tecnológica, la formación del personal o el cumplimiento normativo.

También ha cobrado más relevancia la parte jurídica del proceso. Cada vez es más importante tener formación o conocimientos legales, tanto para interpretar correctamente los pliegos como para estar preparados ante posibles recursos o incidencias durante la licitación. Entender bien el marco normativo se ha convertido en un factor clave para elaborar ofertas sólidas y sin errores de forma o fondo.

Todo esto ha llevado a una profesionalización creciente del sector. Ya no se trata solo de presentar una oferta ajustada, sino de demostrar capacidad técnica, compromiso con la mejora continua y una visión estratégica del servicio a prestar.

  • María

    Rodriguez Garijo

    Marketing y comunicación en Agenor Mantenimientos, S.A.